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Cartas de amor anonimas

Cartas de amor anónimas

Por Sonia,

Cuatro días me separan semanalmente del cielo, y a ellos se suman cien y medio de esas distancias acordadas por una humanidad que quiere hacer todo tangible. Lucho con todas mis fuerzas contra las brujas de la desolación, envolviéndome en tu memoria. Pero, en breves dosis, tu voz me reconforta y con ella pinto tu hermoso rostro en este aire frío.


En los espacios en blanco, salgo y mi mente grita tu nombre; y cuando logro escuchar su eco, en el manto milenario, mi corazón late de la misma manera que en aquellos primeros días en que te descubría. Todos estos momentos son grandes tesoros cubiertos de intensas sensaciones intangibles durante la semana.


Estos últimos días, incluso tus simples movimientos cotidianos, están inconscientemente registrados en el tronco de mi memoria reciente y vienen a mí en esos escollos con apatía. El contorno de tus labios, los rizos juguetones de tu cabello, tu mirada persistente…. Todo eso me envuelve para soportar el día.


Lo mejor de todo es que, al final de los minilustres, estarás allí esperándome, sabiendo que recogerás mi impaciente corazón para darme fuerzas para la semana siguiente.

Cartas de amor anonimas 2

Cada día que pasa pienso más en ti porque me transmites mucha felicidad, orgullo y satisfacción. El día que nos conocimos fue lo mejor que me pudo pasar y espero que siempre estemos juntos, porque hacemos que los días nublados se conviertan en días soleados, los malos en los buenos.
Y esos paseos con el canto de los pájaros, con silbidos que chocan en las montañas es una canción alegre que felicita un día tan especial para todos.

Cartas de amor anonimas 3

Hoy es 14 de febrero y te escribo esta carta porque desde que te vi por primera vez me llamó la atención. Fue en el instituto, en la cantina.

Recuerdo que llevabas un suéter de colores y unos vaqueros. Pasé a tu lado, te miré y sonreí, pero no me conocías y me pasaste de largo. Después de unos días ya sabía tu nombre, tu edad y la mayoría de las cosas sobre ti. Cada día me gustabas más, pero había un problema, no me conocías y en todo caso de vista.


Hasta que un día decidí hablar contigo y presentarme. Fue entonces cuando me lancé a ti y te di dos besos. Me sonreíste y me dijiste con gusto que nos volveríamos a ver. Por eso hoy vengo a decirte que me gustas y que si quieres ir al cine conmigo, tomar una copa o al menos ser mi amigo, estoy aquí.

Cartas de amor anonimas 4

Todavía recuerdo el primer día que te vi, que te conocí, y desde ese día no puedo dejar de pensar en ti. A pesar de la distancia que nos separa, montañas, lagos y playas, pienso en los momentos que hemos pasado juntos y por eso paso mi tiempo. Tengo un calendario donde anoto cuántos días quedan para verte y tenerte a mi lado.

Tus ojos de color cielo, tus labios de caramelo y tu pelo castaño, estoy feliz los días que son muy tristes, cuando no estás aquí conmigo hunde mi corazón.

Me encantan los días en que caminamos por esos campos llenos de flores y margaritas, cogidos de la mano como en un sueño sin fin. Además, me enamoro de aquellos en los que vamos a ver una película en el cine, aquellos que soñamos que nos sucederán. Pero lo que más me gusta es cuando vamos a ver esos hermosos atardeceres en la playa.

Por eso y mucho más, nunca te olvidaré. Yo te quiero.